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jueves, 20 de diciembre de 2012

Los reyes no son los padres


Después de que a los diez años
algún niño cruel me revelara
que los reyes son los padres
toda la magia de la vida se esfumó,
y ya hasta el gnomo que me visitaba
los viernes por la tarde,
justo después de la merienda,
para que le diera un trozo
de pan bimbo con chocolate,
dejó de venir a saludarme.

Lo de ahora ha sido peor.
Hace poco me enteré
de que tampoco los padres son los reyes
- a menos que seas Borbón -
y por eso esta Navidad estaba tan perdida
que ya no sabía a quien debía pedirle
el perfume que me regalan cada año.

Ahora resulta que los reyes
¡somos nosotros mismos!
Lo que, al fin y al cabo,
quizás también tenga ventajas.
Ya no van a poder amenazarme
con eso de que si no me porto bien
llamaran a Melchor para decirle
que este año me traiga carbón.
Además, supongo, que en mi cometido de rey mago,
nada de lo que pida
me será privado.

Pero…
¡qué triste saber que los reyes no son los padres!
Ahora me va a tocar levantarme a las seis de la mañana
a colocar los regalos debajo del árbol
y a comerme todas las naranjas
que les dejo a los camellos antes de irme a la cama.
Aunque, sobretodo,
no voy a tener excusas para quejarme.
Si este año los reyes magos
no aparecen por tu casa,
ve y mira en el armario,
a ver si de tanto llevar el disfraz de hombre del saco
te has olvidado de ponerte el que,
con corona y hasta manto,
¡Te sienta mucho mejor!
¡Ah! ¿No lo sabías?
¡También somos el hombre del saco!


jueves, 9 de febrero de 2012

Ningún niño debería quedarse sin abuelos

Ningún niño debería quedarse sin abuelos.

Debería estar prohibido que se murieran.

Que una ley garantizara que los nietos,

tuviéramos migas y canelones de por vida.
Frutos secos todos los sábados por la tarde
y películas interrumpidas
por los comentarios constantes de las abuelas.

Que no hubiera nietos huérfanos de consejos sabios,
de refraneros populares en desuso,
ni de anécdotas triviales sobre infancias
de hace casi un siglo.

Que nunca nos quedáramos sin esas conversaciones
sobre parientes de fotos gastadas,
a los que yo ni siquiera he conocido,
ni sin frases en el coche que nos recordaran
que antes todo ese barrio era campo.

Ningún nieto debería quedarse sin abuelos,
aunque ya tengamos veinte y hasta treinta años.
Aunque ya sepamos que no siempre se acuerdan de nuestros cumpleaños

y confesemos que nos impacienta su incapacidad
para llamarnos por nuestro nombre
y no por el de nuestro hermano.

Mientras, por desgracia, los abuelos no se hagan inmortales,

y los nietos tengamos que venir a sus funerales,

nos conformaremos con imaginarlos cerca
el día en que nazcan nuestros hijos,

en las próximas verbenas de San Juan

y en los días duros, como éste,
cuando nos hubieran recordado que la vida pasa

y que hay que disfrutarla.

miércoles, 8 de febrero de 2012

La hija pródiga

He dado a luz a un marido:
dos años embarazada, seis meses de parto.
Pero ya estoy de vuelta, y además ahora soy vegetariana.

No sé si habrá nuevos versos,
aunque sin duda prometo muchas palabras.
En cualquier caso, no se asusten
mi afición por el chocolate sigue intacta.
Así como también sigue immaculada
mi verborrea de mujer incomprendida
- y además ahora casada!

He vuelto.
Y aunque las frases me cuesten
una alfombra un poco menos aspirada,
o incluso un mueble librería
un poco más caótico
- no ordenadas por colores las tapas -,
prometo que mi deber con la lírica,
va a ser cumplido a rajatabla.

viernes, 16 de octubre de 2009

Si me descuido...

Si me descuido,
me deprimo,
y la verdad es
que soy bastante despistada.

Me pasa a menudo que
sin darme cuenta,
y siendo ya demasiado tarde,
me encuentro al borde
del alféizar de una ventana.
Por suerte,
tengo un novio que hace escalada
y para cuando estoy cayendo
del decimoctavo piso
me atrapa justo antes
de que mi cráneo se enganche
como un chicle en el asfalto.

Desde mi último descuido
han pasado ya muchos días
y estoy por pensar que
el consejo que me dio
el hombre araña
no ha caído en terreno baldío
- de vez en cuando me riego.

“La felicidad es un acto de gracias”

Visto así no tengo excusa,
sino demasiadas cosas que agradecer.

[Nº632 Natillas de chocolate en la nevera]


miércoles, 7 de octubre de 2009

Manifiesto del perro nube

Viendo a mi perro nube,
que a veces está negro
como un cumulonimbos de tormenta
y otras - muy pocas, cierto -
blanco como los cirroestratos de domingo,
me doy cuenta de que para ser feliz
sólo hace falta estar vivo.

Entiendo que no por esto
las piedras son desgraciadas,
ni el cadáver de mosquito,
asesinado a manos de las mías,
necesite ir al psiquiatra
y tomarse antidepresivos.
Antes, al contrario,
una vez muerto,
se sigue siendo feliz,
la diferencia radica,
en que no nos damos cuenta.

Bien, si sigo observando a mi perro nube,
mientras recibe señales secretas
del espacio exterior
- al menos eso creemos mi novio y yo,
porque esa es la actitud que transmite
cuando se pone de cara al sol -
entiendo que para ser feliz,
- y una vez hechas las anteriores aclaraciones -
no hay que hacer nada más que:

1- No morirse
2- No amargarse la vida

Por cierto,
que mi perro nube
- que es también del hombre tierra -
es un extraterrestre corporeizado en can
con la misión de hacerse pis
en todas calles - urbanizadas o no -
de este planeta.

PS. Le debo un poema a mi perro sal y pimienta.

Si escribo demasiado

Si escribo demasiados versos
y demasiado malos
sólo es porque
me hacen falta:
como cuando se necesita
echar la Quiniela mil veces,
para ganarla tan sólo una.
Así, podría decirse
que la poesía
es una lotería:
uno escribe,
sabiendo que lo más probable es que pierda,
pero con la esperanza de que algún verso
le salga premiado.

viernes, 2 de octubre de 2009

De cerebros y cojines

Dice mi novio que con mi cerebro
le va a hacer un cojín a su perro.

A mi me da igual.

Yo voy diciendo por ahí
que con su cerebro
le haré un cojín
a la pulga de mi perro.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Sueño con pasteles

Me imagino que no hay de qué preocuparse,
pero de todos modos,
hay algo que no me deja dormir...

Y es que desde hace dos días
sólo sueño con churros y pasteles.
Creo que hasta babeo
al saborear el chocolate onírico;
si sigo así no dudo
de que hasta me salga un michelín.

Si al despertar le comento
a ese hombre que desde hace un mes y medio
duerme conmigo,
- y que desde hace dos días
me tira de la cama -,
si al despertar le explico,
digo,
que mis sueños están llenos
de nata, de azúcar y de mermelada,
se limita a burlarse
diciendo:
¿Tú no tienes muchos problemas, cierto?

Debo confesar que es verdad.
Lo que ahora me preocupa es pensar
si es que en realidad soy feliz,
y no me he dado cuenta
o, peor aún,
si es que en realidad soy feliz,
menos cuando me doy cuenta
y pongo manos a la obra
para desgraciarme.

martes, 8 de septiembre de 2009

Planes

No tengo previsto morirme esta semana.
Ningún día me va bien.

Ando demasiado ocupada con la vida
que me han regalado hace muy poco,
apenas hace un mes.

jueves, 27 de agosto de 2009

Inteligencia fracasada

Mi inteligencia fracasada me ha hecho pensar que no soy digna del amor de un hombre si no le lavo la ropa, los platos y hasta los dientes. Mi inteligencia mal usada me ha hecho creer que no soy digna de admiración si no soy buena en la cocina y en la cama. Yo, que no soy una mujer florero espectacular, teniendo en cuenta mi humilde físico, y que cada día dudo más de mi supuesta inteligencia (atribuida, creo, por mi cara de ratón de biblioteca) pensé, qué ilusa, que sólo conseguiría ser querida si me prestaba a cualquier antojo ajeno. Qué triste confesar que desconfío de los hombres que dicen enamorarse de mí; siempre creo que me engañan, que no se han dado cuenta todavía de quién soy en realidad. Qué triste tenerme en tan bajo concepto, yo que, al menos, sé escribir algún que otro poema, regar plantas, optimizar espacios, reírme sin razón, leer y olvidarme de la cena, limpiar de virus mi ordenador, ganar apuestas tontas, distinguir cuando alguien ha llorado a escondidas y querer a quien a veces se olvida de felicitarme por mi cumpleaños.

Hecho este inventario de virtudes, me parece que ya estoy preparada para decirte que hoy, y quizás también mañana,
no voy a saltar a recoger balones al otro lado de la valla,
no voy a ofrecerme a hacer lo que tú ya puedes hacer por ti mismo,
a pedirte perdón por cosas que no controlo
y a dudar de que alguien como tú
pueda querer compartir su tiempo
con alguien como yo.

martes, 14 de julio de 2009

Me abruma el miedo

Me abruma el miedo
de no hacer bien
lo único para lo que parece
que estoy predestinada.
Me aterra el hecho
de que aunque escriba,
no alcance las cotas
que de forma implacable
yo misma me exijo.
Estoy demorando
hasta el infinito
ponerme en serio a escribir,
no unas cuantas hojas de Word
- que luego nunca imprimo -,
ni bocetos de novelas
que luego nunca sigo.
Estoy segura
de que si soy constante
con la poesía
es sólo
porque tiene vida propia,
fugaz y eterna
al unísono.
Pero ya va siendo hora de que hilvane frases que se estiren hasta sendos márgenes de las páginas. Que quede este poema deformado como prueba de mi nuevo - aunque también sempiterno - objetivo: voy a escribir hasta demostrarme que sé escribir, y si en el camino fallo y me tropiezo con frases malas y hasta con capítulos horribles de historias insufribles, entonces... Entonces pensaré a qué me dedico. El pan de plátano y cacao que hice hoy me consuela, igual hasta podría ser cocinera... Pero hasta entonces y mientras tanto, voy a escribir, así tenga que enfadarme porque no me inspiro, así tenga que quedarme con la mirada embobada a la espera del sinónimo que no sale y me despierte algunos días frustrada porque, como en todo, uno nunca tiene la certeza de si en lo que está dejándose la piel - en concreto, la piel de los dedos - no sea una pérdida de tiempo, y valga la pena y este carácter agrio de escritora que se me está poniendo. Me niego a ser esa promesa literaria que no se cumple. Me niego a recriminarme, dentro de unos años, ser yo la única causante de mi deserción. Que lo que esté en mis manos no se me escape de entre las manos sin haber hecho yo todo lo posible. De lo que está fuera de mi alcance, que se ocupe el mismo que se ocupa de hacer brotar las flores de la planta que alegra mi balcón.

domingo, 12 de julio de 2009

La única

No me basta.
Debo ser la única persona en el mundo
que no se conforma con ser feliz.

jueves, 9 de julio de 2009

Vivir

Vivir,
requiere su tiempo.
No es tan fácil hacerse un hueco
entre las utopías y las desgracias.
Tantas capas de cebolla
casi me dan aspecto de patata.
Yo, que quizás nací gigante
y me están haciendo creer
que soy enana,
yo, que quizás nací ángel
y me están haciendo creer
que soy humana.

Si de todas formas,
tuvieran razón
y yo sólo fuera una bruja
disfrazada de hada,
que más da,
al fin y al cabo,
también hay príncipes
que nacieron ranas.

En algunos lugares

En algunos lugares el cielo está más alto.
Tocar las nubes, es para expertos.
Ni las escaleras alcanzan
a desvirgar el azul nocturno,
ni los rascacielos sirven
para atenuar picores celestes.
En el catálogo de inventos
de esta temporada
se vende el último modelo de alas,
aunque en letra pequeña avisan
(a los hipermétropes al menos)
de que el pack volátil sólo sirve
para aterrizar con gracia.
En esos lugares de cielo crecido,
abundan hombres y mujeres hiperlargos:
cree el cuerpo así,
compensar distancias.

martes, 7 de julio de 2009

El valor de tu amor


El valor de tu amor reside en la libertad
de que tú quieras quererme.
Sólo ese amor va a tener sentido entre nosotros,
que no creemos en el amor por hábito,
por contagio, por imitación.
Puedo obligarte a que me digas
que me quieres,
pero no a que sientas lo que dices,
puedo obligarte a hacer el amor conmigo
con la sutilidad de la seductora
que se hace pasar por la seducida,
puedo obligarte, incluso,
a sentir dolor porque yo te quiero,
pero eso no serviría para que tú,
espontáneamente,
empezaras a quererme.
Si me empeño puedo engañarte
durante toda la vida,
decirte que el amor es esto,
que funciona a ratos,
como un ordenador,
que no somos nosotros,
que es el tiempo,
que llueve cuando debería hacer sol,
pero de qué serviría cuando yo sabría
que tu amor es de pladur,
de material de obra barato.
El valor de tu amor reside
en que tú estés dispuesto a quererme
sin que yo tenga que convencerte,
sin que yo tenga que atarte a mi cama,
ni rezarle a Dios por la noche,
ni pedirle a mi angel cada mañana.

viernes, 26 de junio de 2009

Le arrancarías

¿Le arrancarías las alas a un pájaro?
Entonces,
¿Por qué lo metes en una jaula?

miércoles, 24 de junio de 2009

Nos guardamos


Nos guardamos el dinero,
los cheques, los pagarés,
las propinas, los aguinaldos,
la calderilla.
Nos guardamos hasta los besos,
los abrazos, las cartas de amor,
y las palabras que nos dijimos un día,
eso sí, sin mucho viento.
Nos guardamos las cosas que heredamos,
las que nos encontramos, las que nos regalaron
- a pesar de que nunca supimos
bien bien qué hacer con ellas -.
Nos guardamos lo que compramos
aunque nos quede grande o pequeño...
Nos guardamos tantas cosas
creyendo que así
podremos llegar
a dejar de ser pobres...
A dejar de tener que pagar
una hipoteca asfixiante,
a dejar de deber dinero en la gasolinera,
a empezar a tener de sobras
en el banco, en la cartera,
en el bolsillo, en el corazón,
en el estómago y hasta en la nevera...
Guardamos, compramos,
poseemos - nos poseen - ...
Con lo fácil que sería comprender
que tan solo dando podemos ser ricos.

*Inspirado en la cita de Vicenç Ferrer: "Si quieres ser rico, da, si quieres ser pobre, no des nada a nadie"

lunes, 22 de junio de 2009

Cielo...


Cielo,
llegado el momento,
- y no me quejaré si llega
antes que tarde,
si llega más lejos que cerca
de mi casa y de mis padres,
de mi perro y de mis libros,
de mis sobrinas y de las carpetas
donde guardo mis poemas -,
cielo,
llegado el momento,
- y prometo no lamentarme,
ni culparte cuando
deba retirarme en silencio,
como si nunca hubiera existido
de este mundo que a veces
se me queda grande -,
podría, llegado ese momento
en que la muerte venga a buscarme,
podría,
no pido nada más...
¿podría morir de amor?

*Inspirado en la ária "Furtiva lagrima" de la ópera "L'elisir d'amore" de Donizetti

La busqué


La busqué en lo alto de las montañas pirenaicas,
y en las profunidades del Mar Mediterráneo.
Me fui a cazarla en el coto que hay
demasiado cerca de mi casa,
a pescarla en el lago donde solo
nadan neumáticos muertos,
y hasta arrancarla, como si fuera una seta,
en los bosques húmedos y sombríos de La Mata.
Cogí aviones hasta África,
América, Australia.
Pregunté en todas las oficinas
de objetos perdidos,
en las protectoras de animales,
en las residencias de ancianos
y hasta en los orfanatos.
Llegué exhausta a casa,
frustrada y ya sin nada que perder,
supe que había pasado demasiado tiempo
creyendo que mi vida
estaba en cualquier otra parte.

domingo, 21 de junio de 2009

Ámame


Ámame,
pero no me honres con la exclusiva de tu amor.
Yo no aspiro al privilegio de ostentar el monopolio
de tus palabras de cariño,
de tus abrazos de oso amoroso,
de tus miradas de afecto profundo,
o de tu atención y de tu ternura y de tus caricias.
Ámame,
pero no te olvides de amar también
a todo aquello que te rodea,
a todo aquel que te acompaña.
Ámame,
pero no pienses,
que me amas más
por amar menos a otros.
Ámame,
pero no me dejes sola en tu corazón.