viernes, 18 de diciembre de 2015

El debate contraataca

Alguien tiene que decir que el debate de Rajoy y Sánchez no estuvo tan mal, que al menos parecía un debate, no como el de La Sexta a cuatro, que fue como un docurreality con pruebas: que si los vamos a poner de pie, que si no van a tener atril, que si les vamos a impedir ir al baño…  Quién ganó o quién perdió lo deciden los votantes, como se suele decir, en concreto los votantes fieles a cada partido que ven con buenos ojos a sus presidenciables. Excepto los de Sánchez, según decían las encuestas, que hasta tiene que convencer a sus simpatizantes y afiliados. Yo me lo pasé mejor siguiendo el debate por Twitter, la verdad, analistas, bromistas y otros telespectadores ingeniosos hicieron trending topic con los memes. Hay algunos que no tenían mucho mérito, porque burlarse de un presidente que saca una hoja de libreta recién arrancada es fácil. Quizás, como Iglesias con su camisa, quiso dar un aire de naturalidad, de otro modo no me lo explico. En mi colegio presentar algo con esa apariencia era motivo, si no de un suspenso, de una puntuación a la altura de la chapuza. 

No obstante, para mí estuvo fino cuando rebatió la acusación personal de Sánchez, aunque sólo fuera porque utilizó unos insultos dieciochescos que sólo desafiarían al duelo al Capitán Alatriste. Los anacronismos no acaban ahí, desde la realización, al plató, pasando por el presentador, todo parecía más propio de una televisión en blanco y negro, no en vano esta idea se repitió muchísimo en las redes sociales. Pero insisto, la “modernidad” del debate a cuatro de hace un par de semanas tampoco me supo mejor, más o menos como los platos de la nueva gastronomía que me tienen que explicar antes de probar. 


Y hablando de comida y de cestas de la compra, ayer por la mañana leí un tuit importado directamente de Andorra, ya que en España desde el martes está prohibido publicar sondeos electorales. En concreto @Electograph revela que el agua está a 25,4€/l, las fresas a 20,6€/kg, las berenjenas a 19,6€/kg, las naranjas a 16,3/kg y los tomates a 4,5€/kg. Vamos que el agua está muy cara (y según algunos no nos podemos permitir eso), aunque por otro lado el menú de esta Navidad sea muy variado, y por suerte vegetariano. 

Siguiendo con el banquete, yo este domingo me voy a hartar de palomitas, la película promete ser larga e intensa. Para mi gusto y en contra de la tendencia popular, mucho mejor que la de Star Wars. Yo con tanto friki apasionado de la saga hace años que intenté apreciarla, pero a la media hora de Star Wars (episodio IV) me di cuenta de que era imposible que a mí algún día me gustara aquello. A día de hoy todavía sigo sin saber quién era el padre de quién. Lo que me parece más divertido es que los hombres no se han dado cuenta de que, simplemente, están viendo un episodio típico del canal Telenovela, eso sí, en un escenario intergaláctico y con peleas de espadas láser en vez de a gritos y tirones de pelo propios de los culebrones venezolanos que tienen a tantas mujeres enganchadas. 

En fin, disfruten del fin de semana que se augura apasionante entre las compras, las cenas de empresa, los estrenos cinematográficos y las elecciones. Voten y prepárense, porque me temo que vistos los antecedentes, las urnas se dejaran en los colegios por si a caso a los catalanes nos toca volver en enero.

Artículo publicado en el Diari de Terrassa el 18 de diciembre de 2015